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¡¡Qué pereza me da!!
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Bárbarita Lost in Translati.​..wrote:
La puta vida llena de obligaciones q llevamos, no me deja entrar a leer más a menudo tu blog. Lo cual es una pena. Saludos
Apr. 19
Yoanawrote:
La  verdad..me llamó la atención el titulo de tu space....ná ke ver kon lo ke yo esperaba..pero bonitoooo
 
Un saludo y besikoss
Nov. 25
lupo giallo wrote:

HELLO FROM ITALY!

WHAT DO YOU THINK OF A TWINSHIP BETWEEN MY BLOG AND YOUR ONE?

MY BLOG IS http://lupogiallo.blogspot.com/

Nov. 15
Hermoso lugar...si. Con todo lo necesario, sol, agua fresca y descanso.
Me paro y me reparo.
Bien por tí!!!
Sept. 29
Jarnewrote:
¡pero cómo escribes¡ se diría que es tu oficio... marcho tres días a Francia, espero hacer fotos chulas. hasta luego¡
July 14
Antonio R.C.wrote:
ah, en tu línea, ¡¡ las ganas que tengo  de trabajar ya las 65 horas de las que nos hablan esos servidores del bien público ¡¡¡
June 18
Antonio R.C.wrote:
  a mi siempre me gustó leer lo segundo, nunca lo primero y me fui directo a tu fijo discontinuo, la verdad que compartí contigo todo lo que habías escrito, bueno cuando escribas otro el primero pasará a ser segundo. hasta pronto.
June 18
ke xulo el espacio.....
agregame y hablamos, ok ?
chaito
June 6
Jarnewrote:
 
     Te devuelvo la visita y aprovecho para decirte que encuentro tu espacio bastante interesante, así que de vez en cuando me entretendré un rato por aquí. Saludos
May 1
laborettiwrote:
Muy bueno!! si aceptas como amigo no se me pirará la pinza y entraré de vez en cuando, están muy entretenid@s tus relatos/historias/experiencias_personales/pajas_mentales, como lo quieras llamar.
 
Espero tu visita... y dame tu opinión sobre el mío.
Apr. 16

Alberto M²

Occupation
Location
"Tú me estás matando, yo no puedo más, me voy contigo donde tú me quieras llevar". ¡Olé!, ya salió mi vena flamenca. Ya en serio. ¿Cómo soy? Pues un tipo normal, con sus miserias y fallos... como cualquiera.

¡Mae mia, pá habernos matao!

Blog de Alberto M²
September 15

Una atracción irrefrenable

 

Procuro escribir sin adverbios acabados con el sufijo -mente, por la sencilla razón de que en alguna parte leí que García Márquez los odiaba. Me da la sensación que me repito, pero me da igual. Al escribir con tan poca constancia es muy fácil que ideas, hilos conductores y demás nimiedades se repitan más veces de las necesarias. Hoy tal vez lo hago, porque como todavía sigue haciendo bastante calor, iluso de mí, sigo creyendo que vivo en el verano. Habrá vacaciones pronto a la vuelta de la esquina, los días serán más largos, todo se relajará y no habrá tanta intensidad con la que acometer los proyectos varios (personales y profesionales). Quiero creer que no es así, que soy un tipo trabajador, fuerte y decidido, pero la parte lúdica de mi yo tiene demasiado poder sobre mí. Uno es débil y al final siempre simpatiza más con el Guti de turno, que con el Lass Diarra que tanto corre y recupera. Los días más cortos de septiembre, los aires tormentosos del atardecer y el abandono paulatino de las calles por parte de la gente convierten a Badajoz en una especie de ciudad fronteriza de novela de Cormac McCarthy. Van cayendo poco a poco las hojas de los árboles y en el trayecto de vuelta de la Granadilla observo como se amontonan en la luna de mi coche. Paseo y recuerdo a mis héroes otoñales. Personajes de películas y novelas que no puedo dejar de admirar. Jamás seré como ellos, pero daría más de lo necesario por tener tan sólo una miserable pizca de las ansias de vivir que ellos rezuman. La aventura, el peligro, las ganas de conocer, la ilusión, los sueños, las conquistas... Soñar, soñar y soñar. Buscar siempre ir más allá, aún a costa de que la tierra que piso se resquebraje por no prestarle atención. Me viene a la cabeza el personaje principal de "Río rojo" de Howard Hawks, encarnado por John Wayne. Hablo del ganadero Tom Dunson. Capaz de sobrepasar cualquier límite con tal de cumplir sus metas. De siempre querer ir más allá, por encima de cualquier situación y persona. Hace una semana, no dejaba de darle vueltas a cómo conseguir este magnífico western,  de si estaría disponible en el catálogo de la Fnac o en El Corte Inglés, para que, menuda casualidad, este pasado sábado, Canal Extremadura TV emitiera la película por la tarde. No sólo es que me gustara o fascinara. Era la atracción irrefrenable hacia aquello que admiro y que tanto miedo me da. Forjarse un destino.

 

Ta luego. A2.

August 28

El verano

 

Por los pasos de baile con vuelta y tirabuzón incluidos que merecen un aplauso del público de la Plaza Alta, por el "me voy a fumar un cigarrito", por ese hablar tan raro que nos posee por las noches, por el luchador de botellas Heineken que se raja en cuanto aparece un armario inglés como rival, por aquel que empujan en las escaleras de la discoteca y nadie le ayuda, por la cerveza Super Bock, por Lisboa, The Walkmen, The Killers y Mando Diao, por el pajareo gijonés, por Rubén, por mis ampollas y heridas en los pies, por la buena gente conocida en el Camino, por la plaza donde siempre nos perdíamos, por los 100 € diarios, por las dificultades sufridas, por el pulpo de Melide, por Jacinto Antón, por el que siempre se queda currando cada vez que hemos hecho planes, por conseguir cambiar el "cuando puedas" por un "disculpa", por la que comienza peleas de agua y al final salen trasquilada, por las siestas infinitas y el desorden que ya no me agobia tanto, por saber ya lo que quiero, por cómo se puede estar una hora en la ducha y aún así, no terminar, por "I'got a feeling", por los rondadores nocturnos de Matalascañas, por la puta manía de bañarse en la playa siempre que son las 7 de la mañana, por las resacas con sonrisa, por los socorristas pega broncas, por los homenajes gastronómicos, por lo que todavía queda por disfrutar en este verano, y por supuesto, por ti, siempre por ti.

 

Ta luego. A2.

July 08

Juegos en la cama

 

Es tarde, muy tarde. La ruidos de la noche han dejado paso a los sonidos del motor en tercera, el chirriar de las gastadas zapatas de los frenos y el contacto de la ruedas con el asfalto de los coches solitarios.  Atraviesan la ciudad en busca de los más variados destinos, seguramente algunos ansían llegar al mismo, pero otros, todavía andan con las legañas a cuestas y el malestar por ver truncado su descanso para ir a trabajar. Cristóbal piensa en ello, porque son las 4 y todavía él no ha sido capaz de conciliar el sueño. Para pasar el rato y que la cama no se le haga una mazmorra de sábanas y sentirse como un Edmundo Dantés encarcelado injustamente, busca fórmulas que le permitan dormir por lo menos un par de horas. La opción de darle vueltas a los asuntos del trabajo no se admite como válida. Eso en vez de relajarle, le estresaría. Pensativo, cabila otras opciones: cantar canciones que le gustan mentalmente, recordar escenas de película que le han marcado, planificar las rutas de las vacaciones de verano o recetas de platos que le apetecerá cocinar para deleite de su particular camada de fieles comensales. Ninguna de ellas funciona. El tiempo sigue pasando. Se levanta, intenta entretenerse con los anuncios de televenta de la tele, pero más que un rato de asueto, lo que le provocan es hartazgo por tanta chorrada inútil. Vuelve a la cama y allí por enésima vez prueba a cerrar los ojos para dormir y justo en ese instante, recuerda lo leído en el suplemento femenino del periódico del fin de semana: si tienes problemas de sueño, lo mejor es estirar los músculos o cambiar de posición en la cama para favorecer la relajación. Como la cama está pegada a la pared, levanta las piernas para apoyarlas y hacer estiramientos de atleta, pero como no lo es, un fatal tirón en el glúteo izquierdo reprimido para no causar un estruendo innecesario en la noche, impiden que pueda ejecutar la acción de relajación. Airado y dolorido, decide cambiar la postura de su cuerpo y poner su cabeza en los pies de la cama. Su maniobra de relajación provoca el susto de Mónica por no encontrar el cuerpo tranquilizador de su novio como es habitual en sus sueños todas las noches y encontrar como mal cambio unas piernas no muy peludas y unos pies del 44. Producto de ello, Cristóbal se lleva una tremenda patada nocturna en la cara por la violenta reacción de miedo de Mónica. Creerse todo lo que uno lee realmente es algo bastante peligroso. De ésta, Cristóbal ya ha aprendido que los juegos en la cama mejor dejarlos para lo que realmente son.

 

Ta luego. A2.

July 07

La bola del péndulo

 

Escribir y lamentar iba a ser el título de este post, pero después he vuelto a la idea original que deseché en un primer momento y que he vuelto a considerar como buena hace unos instantes para escribir sobre algo. Es algo tan sencillo como que el otro día me crucé con un hombre de mediana edad, en el que me basé en sus rasgos, fisonomía, vestimenta y andares para convertirlo en uno de los protagonistas de un mal relato que escribí hace ya tiempo. El hombre, a medida que me iba acercando a su altura, clavaba sus ojos en mí, hasta casi darme la sensación de que estuvo a punto de llamarme la atención para decirme algo, como si quisiera tomar partido del mal retrato que le hice y el fatal devenir que tuvo el personaje basado en él en mis cuartillas electrónicas. Aún después de haberle sobrepasado en mi camino, me sentía nervioso y asustado. Era sentir que los personajes cobran vida y quieren tomar partido de su destino. Zaherirme por ser tan mediocre, enfadarse por haberle juzgado sin haberme tomado la molestia de conocerle y por no haber trabajado más a fondo el desarrollo del texto. Paso y otra cosa. Soy la bola del péndulo que oscila sin tener derecho a parar... Jajajaja, debo estar bastante mal si ya me da por escribir una absurda queja victimista. ¡Sólo quedan cuatro semanas!

 

Ta luego. A2.

June 25

Escoria

 

El conocido dicho de no te acostarás sin aprender algo nuevo raras veces tengo la sensación de que se cumpla. Pasan los días y uno se encuentra que sigue igual de pringaó y lelo que siempre. Así que, las sorpresas (buenas o malas) son un sobresalto que dan picante (dulce o agrio) a nuestra vida. Buscando información para un proyecto que ando preparando, leo que entre las principales materias primas y productos que exporta Brasil se encuentra la escoria. La verdad, es que el primer impulso que he tenido era indignarme y ponerme la capa de periodista progre made in Diario Público, para lanzar insidiosas reflexiones ante la prepotencia de los países occidentales y criticar con virulencia la inmensa falta de respeto de los autores del informe. Pero, por muy extraño que parezca, he echado el freno, mi neurona ha entrado en ebullición (o más bien, combustión) y he acudido al Diccionario de la RAE para conocer si la palabra escoria tenía otras acepciones. Y hete aquí, que ser tan impetuoso no es nada bueno. Escoria es también aquella "sustancia vítrea que sobrenada en el crisol de los hornos de fundir metales, y procede de la parte menos pura de estos unida con las gangas y fundentes".

 

En fin, antes de acostarme esta noche espero tener presente que cuando la pausa y el sosiego tienen cabida en mi vida, las cosas siempre me van mejor.

 

Ta luego. A2.

June 19

Cuestión de estados

 

Tengo una camisa que me encanta, pero no me la suelo poner muy a menudo. La sensación de que estoy a gusto con ella al ponérmela, ver que me sienta bien cuando me miro al espejo antes de salir de casa (sí, sí, sí... los hombres nos miramos en el espejo. De frente, de perfil y de todas las maneras posibles para enmascarar que los años sí que pasan en balde) y que estoy cómodo con ella se evapora al rato. Como por una cuestión de estilo y manía personal, me gusta ir con las camisas por fuera (menos en aquellas que el protocolo me exige parecer un tipo respetable) esta camisa acaba convirtiéndose en la maldita camisa que siempre se arruga por la parte inferior de la izquierda como un papel de periódico puesto al sol durante varios días. No hay manera de arreglarla. No existe plancha alguna que la pueda domar. Una cuestión nimia que te hace pasar del "hoy me como el mundo" al "ya estamos otra vez". Pienso en estos estados de ánimo tan volátiles que uno vive al recordar el día de hoy. El mal humor con el que me he levantado esta mañana a las 7, no por el madrugón, sino que simplemente me sentía insoportable, enfadado, de estas veces que sabes que si alguien te habla, va a ser esa persona quien va a pagar tu mal genio. Después, a lo largo del día todo ha ido evolucionando para que me haya ido sintiendo mejor. Tal vez, haya sido que hoy era viernes y la semana acaba, que hemos ido varios compañeros de la productora a recoger el XI Premio de Periodismo Económico de la Cámara de Comercio de Badajoz que han concedido al programa Zona Empresa que hacemos para Canal Extremadura TV, por el reportaje "Historia de las Crisis Económicas", que mis sobrinas Ruth y María cumplen tres años, que hoy voy a poder descansar viendo una peli de cine negro que me he reservado desde hace un par de semanas (para los interesados: "Antes que el diablo sepa que has muerto" de Sidney Lumet con Marisa "madura atractivísima" Tomei, Ethan Hawke, Albert Finney y Philip Seymour Hoffman). Varias cosas que me han levantado el ánimo. Hasta que después de meditar, a última hora de la mañana he tomado conciencia de la gravedad del asesinato de Eduardo Puelles por parte de los asesinos de ETA. Me he enfadado conmigo mismo por estar como si nada el rato después de conocer la noticia. "Egoísta, imbécil y estúpido que vas a lo tuyo", he pensado. "A uno de los nuestros le han quitado la vida a sangre fría y tú tan tranquilo, haciendo las gilipolladas de un viernes cualquiera". "Tú y tus mierdas". Ufffff, he cogido aire y a intentar seguir con la mañana, pero las ganas de llorar, la rabia, el miedo, la sed de venganza, el asco, el dolor y la ira ante una barbarie con la que no conseguimos acabar son inevitables sentirlas. Sé que en estos momentos los políticos demandan cabeza fría, pero ante tanta sinrazón yo ya no sé qué pensar. ¿Cuánta gente ha de morir para que esto acabe? Y lo malo de todo ello, es que tengo más miedo si quiero dar una respuesta a esta pregunta, porque creo que eso significa más sufrimiento inútil. Toca respirar, alentar con cariño y respeto a la familia de Eduardo y pensar fervientemente que esta batalla la vamos a ganar. Está claro que pasar de la alegría a la pena es muy fácil, pero cuando te sientes tan indignado, no hay palabras, ni solución que aplaque tu odio.

 

Ta luego. A2.

June 11

Guía para huir de la mediocridad

 
El sol aprieta más que nunca, el verano ha dejado de amagar y comienza ya su inclemente andadura por tierras extremeñas. Demasiado temprano por la tarde como para tener ganas de redactar un proyecto. Me apetece cerrar los ojos en la duermevela de las cinco de la tarde y disfrutar de siestas que me dejo en el debe. No puede ser, hay varios asuntos que atacar, ahora que después de un tiempo de destierro forzoso me siento con más bríos y energía para escribir aquello que se me venga a la cabeza. Tan sencillo como comenzar con ¿qué diferencia la mediocridad de la excelencia? Y la única respuesta que encuentro como válida no está relacionada con el talento, el ingenio o los arrebatos pasionales, sino que el argumento que encuentro como válido tiene que ver con la constancia y el esfuerzo. Para ser bueno en algo no sólo es necesario creérselo, tener confianza en lo que se está emprendiendo o que la suerte acompañe, más bien se trata de una dedicación pura y dura, de ser capaz de vencer los embates de la pereza y que aunque haya miedos, dudas, o piedras en el camino, más que para dar la vuelta, sirvan para dar un rodeo y que el proyecto llegue a buen puerto. Parece fácil, ¿no? Pues este es el reto que se nos presenta todos los días y en todo momento en nuestra rutina diaria para escapar de la mediocridad. La actitud más normal que tenemos es arrojar la toalla al primer round. Tal vez porque lo complicamos todo, tal vez porque la pereza es una amiga demasiado apetecible y buscona, tal vez porque no sabemos lo que queremos o tal vez porque los saltos al vacío dan mucho miedo y estamos más aferrados de lo que creemos a nuestras cómodas rutinas. ¿Cómo vencer a la desidia? Si algo voy aprendiendo en la vida es que jamás se pueden vencer “los absolutos” y ser un extremista del cambio. Se trata de fijarse en los detalles y modificar aquello que nos enturbia la vista poco a poco. Se puede decir que es una mezcla de aplicar una táctica de guerra de guerrillas de la Guerra de la Independencia española, con la maniobra de tierra quemada empleada por el ejército ruso para vencer a Napoleón. Pequeñas victorias dan mayor sensación de progreso que una victoria épica y emotiva, que encima sabemos que no llegará.

 

Cambio de tercio. Hoy se cumplen treinta años del fallecimiento de John Wayne. Después de leer algún que otro penoso artículo y ver reportajes aún más flojos sobre tan magnífico actor (ya sabéis, que si era muy conservador, que si le gustaban las mujeres latinas, que si era la encarnación del auténtico patriota norteamericano…) me quedo con sus películas, su forma de moverse y transmitir veracidad en la cámara. Desde Ringo Kid a Sean Thornton, de Ethan Edwards a Tom Doniphon y muchos más personajes que encarnó para la gran pantalla. Uno de los más grandes del cine y como tal, merece ser recordado.

 

Ta luego. A2.

June 08

Melómano – Megalómano

 

Justo en el instante después de levantarse a recoger las llaves, que como siempre se le habían caído al suelo antes de salir de casa, y varios segundos antes de marearse por tan brusco movimiento, Julia tuvo dos ideas que consideró imprescindibles llevar a cabo para cambiar el sentido de su vida. Tan simples como llegar a la conclusión de que si quería ser por fin escritora tenía que escribir desde ya su primer libro sobre el tema que fuera y que tenía que olvidar a posta las entradas del cine, aunque ello significara el enfado de Juan. Mientras se repone unos minutos en el hortera sillón amarillo post-it, espera que el sofoco no la impida llegar minutos más tarde de lo que en ella ya es habitual. No deja de pensar en la cara que pondrá Juan cuando le diga que se le han olvidados las entradas. No sabe si enfadará, se pondrá a bufar como un potro salvaje, será de los que se toman los contratiempos con filosofía o le ocultará su enfado para seguir pareciendo esa chico tan bueno que seguramente no sea y que a Julia tanto pone de los nervios, y no porque le gusten los tipos duros y malos, sino porque las poses impostadas la aburren muchísimo. Jajajajaja, se ríe con ganas, mientras se da aire con el suplemento del periódico del fin de semana. Uhmmmmmmm, de su actitud depende ganarse la siguiente cita. No piensa que sea una chantajista o que esté jugando con Juan, si no que le apetece saltarse el guión preestablecido. Es más, quisiera preguntarle si es un melónamo o un megalómano a la vez que le mira con picardía. Esto no puede ser Julia, se te está yendo la cabeza. Si Juan la mira y sonríe, ya sabe cómo actuar. Simplemente, se lo comerá a besos.

 

Ta luego. A2.

April 19

El tiro del pianista

 

Lo leo hoy en El País en la crónica de Iturriaga del partido jugado entre Madrid - Barça de la Liga ACB. Talento, sangre fría y tino son los componentes esenciales para que a dos metros delante de la canasta no falles ese lanzamiento, en apariencia tan fácil, pero que en el baloncesto es de las suertes más complicadas. Cuestión de equilibrios, tal vez. Puedes ser el jugador más físico, explosivo y fuerte, pero sin la muñeca de aquel pusilánime que siempre se queda cortado en los bloqueos, aunque a la hora de la verdad se la pasas al flojucho, porque sabes que no va a fallar. Hoy siento que debo estar enfadado, gritar y cabrearme, que tengo muchos motivos para ello. Cuando intento fruncir el ceño, dar respuestas cortantes, tocarme el brazo a lo Harry Carey y simular que masco tabaco, lo único que hago es recordar las dos últimas veces que lavé el coche, a cada cual más lamentable, e inevitablemente, me río. La primera de ellas, con las prisas en vez de coger el limpia cristales, me llevé un mejunje aromático que había en casa tiempos a. Lo peor es que yo veía que los cristales no se limpiaban, que la cosa no funcionaba, y en vez de analizar la situación y ver que algo extraño ocurría, pues no, dale que dale, hasta casi gastarlo entero. ¿Qué sucedió? El limpia cristales no era tal, era un líquido aromático creado con un fin que todavía soy incapaz de comprender. El coche se ha quedado impregnado de un olor a fragancia de señora mayor brutal. Es una experiencia catártica. Es como entrar en el plató del programa de Ana Rosa y sentarte entre las señoras del público para siempre, sin posibilidad de escapatoria y con la obligación de reír las gracietas de lo pájaros presentes en plató.

 

Consciente del desastre, la última vez que lavé el coche, ya iba escamado y sobre aviso, así que desecho recipientes de la limpieza de color rosa, marrón o de aromas peligrosos. Veo que hay uno grande azulado, lo miro, casi parece que lo voy a coger, pero antes, precavido de mi, leo qué es. ¡Ah, fortuna!, esta vez sí que no me la pegas con el líquido para el lavavajillas. Después de rebuscar a conciencia, me decanto por uno más pequeño, azulado y de tapón rojo. El DNI de todo limpiacristales. Tan tranquilo voy lavando el coche, hasta que llega la hora de limpiar los cristales del vehículo. Y aquello sí que se empezó a liar. Los cristales se empañaron, yo iluso de mí, creía que era por la suciedad, así que, una vez más, dale que te dale y frota que te frota, más y más líquido azulado. Y los cristales seguían igual, más empañados que el coche de la película Titanic. Terrible, aquello era una bruma perpetua pegada a los cristales. Yo ya no sabía qué hacer, entre las risas cabronas de los makoys de mi alrededor y la mala leche creciente, desisto y me largo a casa, sin tener apenas visibilidad alguna, jugándomela, con el único aliado de que el día era soleado. Cuando llego a casa, recojo los aperos de limpieza y miro el bote azulado y su tapón rojo pidiendo explicaciones del desastre, para darme cuenta de que era el hermano pequeño del bote de lavavajillas desechado en primera instancia. Fortuna, tú siempre ganas. Yo ya no sabía si reír, llorar o maldecir. ¡Otra vez! ¡Dos veces seguidas! Y siempre, siempre, siempre por culpa mía. Así que, cada vez que me cabreo, tomo aire y pienso en lo torpe que puedo llegar a ser y visualizo mi triste figura después de darme cuenta de los errores cometidos. Y no sé por qué, pero eso me hace sentir bien. Porque en ocasiones en los tiros del pianista de la vida te llevas un buen tapón y a la larga, tu orgullo lo agradece.

 

Ta luego. A2.

April 12

Dedos ágiles y quién me enseña a jugar al mus

 
La ruta es la siguiente: Escritorio, en la carpeta de Música y un Word que abro, pero resulta que no es un Word, es una mierda de aplicación de Microsoft que pretende ser un híbrido entre un Power Point y un Word, así que nada, vuelta a empezar. ¿Eh? ¿Se nota que parezco jodido y que me enfado por cualquier cosa? Jajajaja, no es así. Simplemente que no dejo de pensar en la araña recolgante del espejo retrovisor derecho de mi coche, que se resistía a caer a pesar de que el rayo rojo fuera a 80 km. por hora camino de la Granadilla; tampoco se me escapa el intenso sueño, sin llegar a ser un pesadilla malsana de zombies, que tuve el pasado miércoles por la noche sobre una peli parecida a las sagas de Harry Potter, pero protagonizada por un Tom Cruise comedido y sin mohínes. ¿Terrible? No creáis, sois de los que creo que el pequeño mini-yo de la Cienciología es un buen actor. Prosigo. Releo por segunda vez en ¿10 años? (ajjjj, maldito paso del tiempo) Alta fidelidad. Con 18 más o menos te ríes o dices qué guay, por quedar bien, cuando la mitad de lo que le sucede a Rob Fleming, ni por asomo puede ser un ejemplo de tu vida de adolescente. Lo lees y ya está. Piensas: va a ser que soy muy joven para ser moderno. Pero ay amigo, leerlo a los 28 es un puto puñal en el corazón, una sangría de cinismo y risas con las que mal que me pese, no es que me sienta identificado, ¡qué va!, más bien es darte cuenta que las comeduras de tarro son universales en los capullos, y eso que yo ni tan siquiera soy un capullo y que tampoco me como mucho el tarro, o tal vez, es que sea un capullo precisamente por eso, porque conjugo mi vida en sujeto, verbo y predicado, sin subordinadas que enmarañen el relato. Cuarto round: pereza tremenda por tener que arreglar mi mesa: calculo que hay cerca de 50 libros desperdigados, las pelis en DVD que ya he visto pero que siempre guardo en su sitio meses más tarde, la carpeta de las cosas importantes con las cosas importantes dejadas de aquí para allá en todos los rincones de la casa, los últimos miembros de mi Batallón de Separadores de Libros que caen derrotados por el viento sin un Custer que los guíe con dignidad cada vez que abro la ventana, una radio que ya no suena muy bien porque ha caído demasiadas veces con estrépito al suelo y un despertador que no sé cómo rayos todavía funciona porque: 1, hace muchos años que no le cambio las pilas. 2, caer desparramado en el suelo es su estado natural y 3, es poco manejable y las cosas pocos manejables deberían estar prohibidas que funcionaran mucho. Me encanta esto. Sentirme libre y escribir sin corsés. Ya sé, ya sé, ya sé. Está genial lo de tener un principio y un final, una ruta marcada, puntos que tocar y un discurso con una ilación coherente e interesente. Siento que eso es como la madurez, cuando escribes de ese modo, recorriendo un camino bien trabajado, en cambio si lo haces a impulsos, eres un adolescente curioso por descubrir aventuras. Y eso me gusta. No dejar de mirar, observar y, sobre todo, escuchar. Ser capaz de vencer al cinismo. Me dejo de filosofías baratas. Toca pensar en la siguiente aventura de esta mañana: una peli en DVD reservada para una ocasión especial, la novela de James Ellroy que ansío devorar o un buen rato de deporte para que me de el sol y elimine mi muermo dominguero y algo resacoso. Retos, ilusiones, ganas de vivir. Necesito eso para sentir que la vida no es una rutina. Porque sueño, no estoy loco.

 

Ta luego. A2.

February 18

Cuando hay ganas...

 

Cuando hay ganas, las excusas no asoman por ninguna boca, los miedos se van de paseo con el coco, la pereza ya no es sinónimo de buena vida y saltar al vacío sin red es la única opción que se permite. Toca mover ficha, no dudar, ir a por todas y jugársela sin pensar en la derrota. Todo corazón, porque en esta partida la materia gris no está invitada. Coraje, valentía, pasión, sentimiento... Hoy es el día de volar. Vale. Es lo que llevo pensando todo el día. Pero hace un rato me he fijado en la mesa de mi cuarto. Como cada tantos meses vuelve a estar llena de cosas que no recuerdo de dónde las he sacado, libros míos, prestados y semi-robados, películas compradas con la alegría del cinéfilo empedernido, periódicos de fin de semana con sus respectivos semanales, con artículos que pensé en recortar por ser interesantes, que aún todavía quiero recortar, pero que sé que al final no lo haré, porque cada tantos meses me dará el arrebato organizador y las cosas ocuparán cajones que parece que guardaran el infinito, las películas acabarán en la caja de las pelis, los libros encontrarán acomodo escalando los libros ya bien colocados en las estanterías de mi cuarto y los periódicos y semanales dormirán esa noche en el contenedor de papeles. Es la fábula de la hormiga y la cigarra al revés. El desastre día a día ataca las defensas de mi cuarto con paciencia ermitaña, sin temor a que las derrotas que se producen cada cierto tiempo afecten a su constante ataque. Soy la cigarra que en un día quiere que todo esté perfecto y fácil de tener a mano. Sigo teniendo ganas, pero cada vez que miro mi mesa, lo mejor es echarse a reír.

 

Ta luego. A2.

February 04

Cerrar los ojos

 

Hoy me duele mucho la cabeza, tanto que llevo todo el día como zombie, poco vivo y despierto, de estas veces que sientes que estás a remolque de todo. Todo me vale con tal de que no me molesten. Es una actitud egoísta y cómoda, lo sé, pero desde que me levanté esta mañana me he sentido así y todavía no voy a mejor. No estoy acostumbrado a encontrarme medio enfermo. La calma chicha que precede al día de cama y trancazo no es lo mío. Me siento frustrado al sentir que no controlo mi cuerpo, que él me puede y que grita ante mis excesos y pocos cuidados. ¡Ingrato! Y yo que creía que con varias sudadas a la semana me era suficiente para un perfecto estado de revista. Bostezo, me meso los cabellos, levanto la barbilla en pose interesante y miro a lo lejos a la caza y captura de pensamientos que me alivien. Pero no, no aparecen. Se esconden, apenas vislumbro alguna idea con enjundia que pueda atacar, se evade sin yo oponer resistencia. Si ya de por sí, hacer planes para el futuro me da mucho vértigo y pereza, ahora vivo en un presente continuo, donde lo más importante no es el siguiente minuto que matará el reloj. Barajo algunos planes. Podría ver una película que reservo para una ocasión que quiero que sea excepcional, aunque sepa de sobra que el buen o mal disfrute de las cosas yo no pueda controlarlo, aún así, me encanta ilusionarme ante aquello que creo que me va a gustar, podríamos llamarlo como mi particular cortejo ante el arte. Jajaja, pedante que es uno. También podría empezar por alguno de los dos libros comprados con mucha ansia lectora, pero que llevan más de dos meses acumulando polvo en mi mesa, podría ver chorradas por Internet que me entretengan, pero no, Youtube tarda demasiado en cargarse. Ufffffff, ¿qué hacer? Estoy débil. Ya sé, me limitaré simplemente a cerrar los ojos. De vez en cuando, soñar no es una mala opción.

 

Ta luego. A2.

January 31

Hoy toca mirar

 
Nunca sabes lo que estás haciendo. Vas y vienes. Crees tener absoluto control de la situación, pero lo importante se te escapa de las manos como las tonterías que se dicen sin venir a cuento, en silencios incómodos que siempre te recuerdan a Vicent y a Mia en Pulp Fiction. Miras la hora, pero ya no te desesperas más. Piensas en que el despertador lo tienes adelantado 17 minutos, el reloj de pulsera 7, el móvil 5 y el del portátil, que es el único que marca la hora correcta, ni le haces caso. No buscas respuestas, porque no hay ningún por qué. No tienes interés por nada y tan siquiera es algo extraño. Queda poco para el cierre. No tienes nada preparado. Debería estar agobiado y de mal humor, pero a medida que pasa el tiempo me voy sintiendo mejor. Gritas: Estoy bien. Me llaman por teléfono. Ni caso. Correos amenazantes. Más llamadas. Tocan a la puerta. No abro. Entran de mala manera. Gritos y dos caras de personas que aprecio de muy mala leche. Me levanto, recojo el abrigo, la cartera, el móvil y las llaves. Toca dar un paseo. Apenas doy cinco pasos en la calle y no puedo evitar bostezar y desesperezarme con descaro. Los huesos de mi espalda crujen como castañuelas que suenan al empezar un fandango. Me da igual que me hayan visto. Prosigo mi camino y después de media hora asimilando todo con calma, me siento en el oxidado banco de hierro negro de un parque. Hoy toca mirar.
 
Ta luego. A2.
January 14

Cosas de las que uno se arrepiente

 

Como tantas otras veces, yo tenía pensado en escribir sobre algo en concreto y fascinante que se me había ocurrido a lo largo de esta mañana. Lo que parecía ser el germen de una idea brillante, resulta que a lo largo del día se ha ido perdiendo en los esquivos recovecos de mi memoria, hasta quedar en nada. No existe. Es extraño, toda la intensidad con la que sí recuerdo mi alegría hace 12 horas, ahora mismo ni la siento que la hubiera vivido. Es como una copla de amor desgarrada. Voluble que es uno. Antes me mosqueaba por mi tozudez, por no trasladar al papel esos arrebatos creativos, ahora asumo que forman parte de mí y que la constancia es algo que se trabaja día a día. Las pequeñas buenas ideas que no desembocan en nada, se quedan en eso, en el olvido que uno tan siquiera atina a recordar. Eso me ha llevado a pensar en la sensación tan acusada que se tiene por aquellas actos que cometemos y de los cuáles nos arrepentimos. Un comentario fuera de lugar, una voz sin venir a cuento, un insulto soez, un silencio roto de mala manera, una frase dicha para hacer daño, una palabra de cariño guardada por soberbia o las torpezas inherentes del día a día. Es una sensación compleja. Al instante sueles saber que lo has hecho mal y te da mucha rabia tanto haber perdido la compostura por culpa de un calentón como por el daño que normalmente inflinges a las personas afectadas, y en especial, aquellas que agredimos por nuestro egoísmo. Malo es cometerlas, peor aún es culpar al otro porque uno es así, y ya está. Me tomas o me dejas, echar balones fuera, yo no he sido, ese no es mi problema, tú sabrás... ¿Por qué? ¿Por qué cuesta tanto ser humilde? ¿Por qué la bordería por bandera? Tal vez, porque tenemos mucho miedo. Miedo a que nos conozcan, porque si nos conocen, ya no hay escapatoria para que nos quieran.

 

Ta luego. A2.

 

PD: Por cierto, recomiendo el último disco aparecido hace un par de meses de los gallegos Catpeople What's the time Mr. Wolf? (para la tranquilidad de todos, cantan en inglés). He leído en alguna parte que son la versión española de Interpol. bien, yo creo que son mejores. Ahí lanzo el órdago para quien lo desee recoger. Visitan Badajoz el próximo Sábado 14 de Febrero por la noche en la Sala Aftasí. Merecen la pena, os lo aseguro.

January 01

Hay películas...

 

Primer día del año y toca mitigar la resaca y los excesos con lecturas y buenas pelis en DVD. Elijo "Los profesionales" de Richard Brooks con Lee Marvin, Burt Lancaster, Woody Strode, Jack Palance, Claudia Cardinale y Robert Ryan. ¡Dios! Hay pelis que intentan reflejar lo que es la amistad, el valor, la lealtad, el amor o la lucha por unos ideales, pero seguramente no haya ninguna tan buena como ésta. Frases como "Váyase al diablo. Sí señora, ya estoy en camino". "Son unos hijos de puta. Sí señor, pero lo nuestro es de nacimiento, en cambio usted se ha hecho a sí mismo". "Nos quedamos porque nos enamoramos. Nos vamos porque nos desencantamos. Regresamos porque nos sentimos solos. Morimos porque es inevitable". "Rico, no sé porque me sigues ayudando. Yo tampoco".  Mátale. No, señor Grant. No se ha ganado usted el derecho a hacerlo". Mucho más que un western, mucho más que grandes escenas de acción y aventura, mucho más que una película con frases llenas de ironía, desencanto, escepticismo o valentía. ¿Queréis ver lo que es un guión bien escrito, cerrado y al servicio de una historia, sin moralinas, ni artificios de filosofía barata? ¿Queréis enamoraros de una Claudia Cardinale sucia y fascinante? ¿Queréis saber lo que es luchar por un ideal? Amigos, tenéis que ver "Los profesionales", porque hacerlo es sentirte vivo. Saber que te emocionas, que te estremeces al sentir palabras que se te clavan para siempre, respirar hondo y dar las gracias por disfrutar de esta manera.

 

Ta luego. A2.

 

PD: Por cierto, si que funciona lo meter el móvil en un vaso lleno de arroz cuando se te ha mojado o se ha vuelto loco y no funciona ni a la de tres. Ayer, en los fragores de la batalla nocturna, el mío cayó en combate sin previo aviso, pero se ha repuesto tras merendarse durante toda la tarde un vaso de arroz. ¡Qué cosas!

December 29

Fotografías

Más de un año de fotógrafo publicitario no hizo que sintiera la necesidad de fotografiarlo todo. Mis fotografías no eran personas o trozos de la realidad captados de forma espontánea intentando mostrar algo: denuncia, arte, realidad o vida. Eran cosas, máquinas, estancias artificiales, impolutas y con una pretensión de perfección que nunca emocionaban. Ahora  trabajo con imágenes en movimiento, pero soy incapaz de que una cámara me acompañe para grabar y fotografiar todo lo que me llama la atención. Es más, cuando me toca hacer una foto por ser el de audiovisuales lo hago a regañadientes. No me gusta. Por alguna extraña razón, prefiero aquello que tantas veces traiciono y me falla: la memoria. El recuerdo que deja de un instante de risas, una celebración entre amigos o la tristeza de lo que duele. El paso del tiempo sirve para recordarlo todo peor, de una forma más borrosa y personal, pero cada vez más íntima y necesaria. Las fotos ayudan a recordar, pero por ahora soy incapaz de que ellas me ayuden a sentir más.

 

Ta luego. A2.

December 27

¿Qué hacer?

 

Empiezas fuerte. Dominas la situación. No te muestras vacilante. Tu habitual media sonrisa cínica y la sensación de que los dedos van a buen ritmo. Pero... Resulta que en los días de lluvia y frío no me concentro. Me da por pensar en aquellas historias que jamás he sido capaz de rematar. No hablo de escritos hechos con solvencia y entrega, si no más bien de historias que rezumen algo de coherencia. Teniendo presente al exagerado Cecil B. DeMille con su afirmación de que las películas siempre tienen que empezar con un terremoto para enganchar al espectador, intento que el arranque sea poderoso. Por ejemplo, el tipo ánónimo (qué raro, casi todos lo son... no hay presente, ni pasado y del futuro mejor no hablar) que sólo es capaz de recordar a su amor perdido los días en los que se corta el pelo. Sus cabellos cortados son las lágrimas que no llora en los días de amnesia. También está la joven que cada mañana camino del trabajo se para en la esquina de Le Fleux, saca una pequeña nota y la deja en los asientos de la parada de autobus, antes de que venga el bus de la Línea 5. A veces, alguien lee una de las notas, pero pasa de largo; las muchas, acaban convertidas en una más de las suciedades que revolotean por la ciudad y, sólo una vez, un hombre lee la nota, entiende su significado y actúa. ¡Diantres! Desvarío. Tal vez sea la gripe, tal vez porque ha muerto Harold Bloom y no he visto, ni leído ninguna de sus obras teatrales, pero extrañamente siento que debo admirar y respetar a un hombre del que desconozco todo, tal vez porque hoy estoy cabreadísimo por lo horroroso que fue ver ayer "The Spirit" en el cine (definitivamente, Frank Miller dedícate a hacer lo que sabes muy bien: cómics. El cine, déjaselo a los profesionales) o tal vez, porque el libro de Philip Roth se me está atragantando demasiado. Mentira. No me pasa nada. La maldita gripe no acaba de romper en fiebre, por lo que me tiene medio-bueno y medio-malo, debilitado y no me deja disfrutar de los días de vacaciones. Lo haremos más fácil, por primera vez haré una lista de cosas qué hacer para disfrutar de las vacaciones. Empecemos: 1. Ver y llorar con "El Cazador". 2. Bailar por la calle y cantar "She will have her way" de Neil Finn sin importarme que me vean. 3. Leer algún libro de templarios. 4. Bajarme el gran último disco de la Historia del Rock. 5. ¿Dónde dejo a las personas? 6. ¿Y los regalos? 7. Ir a correr en un día de lluvia. 8, 9 y 10: improvisaremos. Planificar mi vida me da mucha pereza y no sé hacerlo.

 

Ta luego. A2.

 

PD: Como es hora de dar continuidad a la sección de recomendaciones inconexas by Alberto M², recomiendo fervientemente el libro de relatos "Pura Anarquía" de Woody Allen. Reírse leyendo es uno de los mejores ratos que se puede pasar en los tiempos que corren.

December 09

Ni por detrás, ni por delante

 

El Atleti juega contra el Olympique de Marsella y como en un sueño nocturno en cama extraña, recuerdo como hace ocho años paseaba por el paseo marítimo de Marsella, después de un chapuzón en una playa un tanto artificial y fea. Inés que me llama por detrás y mi tobillo derecho que por primera vez hace crack de forma brutal. Matasanos gabacho y enfermera malhumorada que me atienden de forma lamentable, para al final estar más de un mes y pico con férula. Pero apenas me importó, era la etapa final de regreso de uno de los viajes más importantes de mi vida. Y ahora pienso, todo lo que me habría afectado si la torcedura se hubiese producido a la ida. Es más, me hubiese perdido vivencias tan intensas, que sólo de pensarlo, me palpo el tobillo para ver hasta cuándo resistirá. Rastreo en mi memoria un poco más allá, y se me aparecen Jean Pierre Papin y el inigualable Chris Waddle. El Olympique de Marsella fue el equipo que en 1993 derrocó al revolucionario Milan de Arrigo Sacchi en la final de la Liga de Campeones de esa temporada. El fin de un mito: la defensa adelantada y en zona, el trío de holandeses marcando estilo con el apoyo del siempre bien colocado Franco Baressi en la defensa. Algo que en aquella época apenas comprendía y que ahora, con el paso del tiempo y de revisar muchos de esos partidos (gracias youtube) soy capaz de colocar con el mérito que realmente se merece. Internet, bendita paradoja. Lanzo el dado y ahora pienso en los años futuros. En situaciones peligrosas y un tanto apocalípticas. ¿Qué pasaría si un buen día todo lo que hay en Internet: datos, documentos personales, cifras, movimientos empresariales, deudas, cobros, escritos, etc. se borrase sin saber por qué y no hubiera forma humana o artificial de recuperar tal cantidad ingente de información? ¿Qué pasaría? El colapso, el caos, la locura... Sería como el final del segundo libro de Chuck Palahniuk o en esas novelas y cómics de ciencia ficción post desastre nuclear. Me aterra pensar en ello. Así que prefiero pensar en lo viejo que me voy haciendo. Los jugadores que admiraba de chico no es que no jueguen, si no que son sus hijos los que están tomando el relevo, como es el caso de Míchel y Busquets (éste no tan admirado, era bastante flojo el hombre). ¡Diantres! No hay salida. Ni por detrás, ni por delante. Será mejor alzar la vista y, por ahora, centrarse en el presente.

 

Ta luego. A2.

December 01

No estoy llorando. Son las hormonas

 

Los que me conocen saben que me gusta la cultura. Conocer, indagar, saber. Creo que es una las formas más edficantes que tiene el hombre para que la sinrazón no le posea. Aprender algo más de lo que sienten y han vivido otros. No se trata de ser más sabio, si no que cada día tenga nuevas dudas a las que necesito hallar respuesta. Eso no es óbice para que sea algo cerrado de mente y me cuesta mucho otorgar el beneficio de la duda a todo aquello que no me gusta. Soy bastante talibán a la hora de aventurarme en terrenos sobre los que me pesan demasiado los prejuicios. Una pose que sólo busca que las modas no me arrastren con la masa y mantener a salvo mis indelebles opiniones. Pues bien, a pesar de todo lo dicho y a que pueda sonar contradictorio, me gusta la Tele. En especial, los buenos partidos, las buenas series y los buenos programas de televisión. El resto, lo veo por la demagógica deformación profesional y para sentir que los programas que hago con mis compañeros en la productora son algo más que dignos para los mimbres que disponemos. Hoy simplemente ha sido un día para olvidar. De los lunes que peor me he sentido en mucho tiempo. Romo, borde, indeciso y frágil. Pero ver Cámera Café y escuchar como Julián le dice a Nacha "No estoy llorando. Son las hormonas" al sentir que el bebé del que van a ser padres ha dado la primera patada, es darme cuenta que la genialidad habita en cualquier forma de expresión artística. Camera Café con sus calculadas dosis de cinismo e ironía es el magnífico espejo deforme del trabajador español. Me hace vislumbrar un atisbo de esperanza. Todavía es posible hacer buenos programas de televisión en este país, donde quien mande sea el guión.  

 

Ta luego. A2.

November 24

"Dame tabaco, moreno"...

 

Los textos escritos a bocajarro, una vez pulidos, suelen ser una concatenación de frases barrocas, personales, deslavazadas y un tanto excesivas. Esta endeble afirmación mía viene a colación porque deseaba escribir sobre tres anécdotas que me llamaron mucho la atención, pero al final no lo hice por pura perrería. Hoy, en cambio, si me apetece hacerlo. La primera de ellas es que leí que el entrenador del Barça, mi idolatrado Pep Guardiola, animaba y motivaba a los jugadores de su equipo antes de jugar un partido con canciones de Cold Play. ¡Diantres!, pensé. Como al bueno de Pep le de el día chungo y ponga la recopilación de los clásicos básicos tristones de domingo por la tarde me-ha-dejado-mi-novia (todo junto y sin respirar) estamos buenos. Nos mete cinco hasta el Sporting de Barbate. No hay cuerpo que se resista a exhalar un suspiro lastimero y mimosón si escucha seguido "In my place" y "Trouble". Que levante la mano el que sea capaz de aguantar la embestida. La segunda curiosidad es que un contenedor de vidrio verde, sucio y bastante peculiar (peculiar porque está lleno de carteles de conciertos heavies que sólo se anuncian ahí en la ciudad en garitos que desconozco) que me cruzo varias veces al día en mi camino hacia el trabajo, veo el anuncio de una señora que se ofrece a tejer jerseys para perros de todos los estilos, cortes y calidades. ¡Toma ya! No vale con que mi perro no sólo esté caliente, si no que me vaya con un jerselito fino y de pico los domingos de guardar. Me abstengo de seguir comentando la jugada. La última bagatela que me ha hecho pensar, son una mujer y hombre maduros, los dos funcionarios que también me cruzo cada mañana en mi camino. Comparten confidencias echándose uno de los tantos cigarros del día en el exterior del edificio en el que trabajan. Se me ocurrió trenzar una historia en la que los dos eran amantes: "Los amantes del tabaco", pensé como título de una historia de novela negra barata. A grandes rasgos, el trasunto del relato es que cada mañana los dos amantes se reunían bajo la excusa de un trivial y anodino cigarro compartido entre compañeros de trabajo, aunque en realidad su plan era engañar con un desfalco de escándalo a la administración pública para la que trabajan y huir de sus anodinas vidas y parejas, rumbo a dar rienda suelta a su pasión en un lugar que obligue a ir la mayor parte del tiempo desnudo al sol. Lo malo es que hay un testigo en esta historia, y ese testigo soy yo, que cada mañana paso a una hora distinta en un intervalo no superior a 10 minutos. Cada vez que paso, múa escucha retazos de su plan maestro, hasta hacerme una idea de sus verdaderas intenciones. El final es sencillo, como soy un bobelas, ellos triunfan, acaban fácilmente conmigo. Todo porque se me ocurre ir a la justicia y a la policía a contarles el delito que se avecina. Y ya saben vuesas mercedes, cómo funcionan ambos poderes en nuestro país.

 

Ta luego. A2.

 

PD: ¡¡¡¡Yessssssss!!!! Ya tengo el nuevo disco de "The Killers": Day & Age. Y como sucede con las cosas que nos apasionan y encantan más allá de justificaciones razonables de cualquier tipo, me encanta. I don’t say anymore.

November 20

Yo no soy Terry Lennox

 
Cada vez que me vengo arriba, hay una serie de tipos que cuando los leo, me recuerdan que esto de escribir es un oficio muy serio. Que no vale con ser un inepto y creído juntaletras. El orgullo es muy peligroso y siempre anda con ganas de pisotear la honestidad del trabajo bien hecho. El halago vacío, la palmadita en la espalda y la sonrisa arrebatadora son presagio de que la cosa no va nada bien. La consigna es huir de todo. ¿Pero de qué? ¿De ser feliz? ¿De reírte? ¿De vivir? ¿Merece la pena ser un hombre torturado? Seguro que no. El mito del artista destrozado por su genio ha hecho y hace muchísimo daño. Al final esto, sólo se limita a contar historias, lo demás sobra. De nada sirve tener un pasado peligroso, intenso, si no eres más que un mísero aprendiz de personaje de novela negra. Disfrutar y entretener, esa es la consigna. Por eso toca empezar de una vez por todas la historia. Estimados lectores, imagínense la escena: un joven anda por la calle, camino de no sabemos donde en una ciudad aún más anónima. Si acaso nos atreveremos a decir que es una ciudad de provincias, por la falsa tranquilidad que rezuma. Es de noche y su paso es ligero, pero sin la prisa necesaria de aquel que llega tarde a una reunión o está haciendo esperar a una mujer. Por el trayecto mira los escaparates, hasta que se para en seco por que cree haber visto a alguien. Sí, claro que sí, es ella. Lo habéis adivinado, queridos lectores, siempre son ellas. El joven clavado entre las dos sucias baldosas blanquinegras de la acera en la calle Toefting, mira cómo atiende a los clientes, cómo se desenvuelve con gracia entre inútiles y horteras regalos navideños y cómo al final se da cuenta que el joven la está mirando. Ella también se queda quieta, sin saber qué hacer, si mirarlo hasta morir en vida o gritar, hasta que pasados los instantes de descontrol, se da la vuelta y continúa trabajando. El joven, levanta la cabeza y mira a la noche en busca de la luna. Respira hondo se tantea los bolsillos del abrigo, saca el MP3 y antes de volver a caminar, busca la canción adecuada para este momento.

 

Ta luego. A2.

 

PD: De la cantidad inmensa de música que he escuchado este año 2008, me atrevo a decir que la gran canción de este año es “Lover’s day” de TV On The Radio. Es tan buena y colosal, que  voy a dejaros este enlace para que la escuchéis (sin que sirva de precedente, claro, jajaja): http://www.lastfm.es/music/TV+on+the+Radio/_/Lover's+Day

September 30

Las buenas historias

 

No ha sido hasta este fin de semana cuando me he dado cuenta que el verano me ha abandonado y que están muy lejos los días en los que el sol volverá a atacar mi piel en los intensos y cortos días de playa. Ha sido un shock, un golpe a traición, una puñalada trapera de un enemigo que amagaba durante semanas, pero al que jamás hice caso. El primer domingo de lluvia y oscuridad me obliga a escribir para ser capaz de quitarme el mal regusto que tengo a estas horas, aunque hoy ya sea martes. Dos días después aún sigo con la misma sensación de angustia. Escribo a ciegas, sin tener claro qué decir. Quiero que las palabras fluyan sin corsés personales y de espacio. Me detengo a releer lo escrito y me doy cuenta que a este texto le faltaba esta mínima introducción que estoy rematando. El texto original empezaba con esta parte que viene a continuación, hecha con el mismo espíritu liberador.

 

Me gustan las cosas sencillas, donde todo fluya con naturalidad y sin artificios de ningún tipo que dificulten la comprensión y la lectura narrativa de lo expuesto. Sólo permito que algo sea complejo y rebuscado, si está contado con el suficiente talento y brío como para conseguir que mi cerebro suba un escalón más y le obligue a estar más alerta que de costumbre. Quizás por eso, uno que es medio adicto a lecturas de fin de semana de semanales de periódicos, revistas mensuales de cualquier temática (femeninas, cinematográficas o las llamadas de “vanguardia”), se mosquea bastante cuando algún artista habla de su creación o proceso creativo como algo tortuoso, alambicado y complejo, para a continuación, normalmente echar pestes de la poca formación del público español o el escaso apoyo de las instituciones públicas. Es como una sura que se repite por doquier. Me cansa y no me gusta. Al igual que la reiteración en la incuestionable genialidad de diversos autores a los que todo se permite (ojo, y no me refiero a declaraciones públicas, que me dan igual. Me refiero a sus licencias y trabajos artísticas) y que jamás son cuestionados, y si se hace, sólo es por motivos de envidia y vileza por individuos de muy baja estofa. Hace poco leí en una entrevista a Woody Allen en las que el director norteamericano afirmaba que con sus películas él sólo quería contar historias. Nada de cambiar el mundo, de adoctrinar o moralizar o ser el gran agitador de conciencias que osa cuestionar la decadencia moral de occidente. Nada de eso. Simplemente contar historias. ¿Acaso hay algo más apasionante? Se trata sólo de ser esclavo de la narración y personajes de tus obras. De que tu único objetivo sea entretener, divertir, asustar y preocupar a tu público con tu relato, que se enganche como una garrapata sedienta de sangre. Nunca juzgarle o situarte en un estadio moral superior. Entonces, ¿a qué vienen tantas ínfulas de autor? Tantas patrañas mal escritas y rodadas, tanta supuesta provocación, tantos planos innecesarios e historias que acaban en un sueño. Tal vez, porque aunque lo neguemos, anhelamos ser únicos y admirados por un “algo” revolucionario. Porque nos encantan las palmaditas en la espalda y sentirnos especiales. Lo terrible es que sabemos que nuestra supuesta obra maestra, no es más que un engendro vacío y hueco, que no cuenta nada. Y eso es algo que jamás le sucede a las buenas historias.

 

Ta luego. A2.

 

PD: Después de tanto tiempo ausencia, las recomendaciones de toda índole se me acumulan. Aquí van las musicales: Brian Wilson con "That Lucky Old Sun", Kings of Leon con "Only By The Nigth", The Pigeon Detectives con "Emergency" (buenísimo el primer single del disco), Wolf Parade con "At Moun Zoomer" y alguno que otro más que ya los pondré en la sección de Temazos.

August 01

23 días

 

Se trata de aprovechar las horas para que desaparezca la maldita marca blancuzca del reloj de urbanita asfixiado; dilatarse en el tiempo saboreando los detalles más surrealistas, sabrosos y carnosos; decir adiós a las cuatro dosis diarias de cafeína; dar rienda suelta al risorio y doblarse el espinazo sin fatiga en mil y un chacarrillos, anécdotas y puyitas ajenas o propias; en conseguir que las ahogadillas no superen jamás la peligrosa barrera de 30 segundos bajo el agua; calzarse el disfraz de hombre intenso y melancólico al atardecer y canalla en las horas turbias de la noche; que Nick Hornby me siga pareciendo uno de los pocos hijos de la Gran Bretaña que merece la pena de ese país y que Ford y Wilder me arroben sin manipular. Son 23 días de vacaciones y los pienso aprovechar a destajo. El mal espera. ¿Las reflexiones? Ya veremos.

 

Ta luego. A2.

July 21

La jugada de la cabra

 

Ayer el portátil de mi hermana me hizo la auténtica, dolorosa y famosa jugada de la cabra que de cuando en cuando hace su maldita aparición en mi vida. Tenía casi afinado y pulido un relato donde una pareja que cenaba, charlaba y filosofaba sobre vaguedades mundanas, con el fin oculto de que la tensión y pasión del momento no les pudiera, y que allí mismo, se dejaran de zarandajas para ser presas ansiosas de gozar del arrebato carnal. Un relato que pretendía ser una fina y sutil ironía (sic) sobre las artes de la seducción, lleno de generalidades y trivialidades en las que casi todos nos veríamos reflejados. Pero, incauto de mí, el cacharro entró en ebullición, caliente como una tostadora marca AIRIS, se apagó de improviso, sin que yo hubiera salvado el texto. Cabreado, me fui a la cama a escuchar música, buscando rehacer en mi mente el texto perdido, pero mi memoria no es la de un opositor a fiscal, así que maldije mi mala suerte y a leer a Philip Roth, a ver si se me pega algo. Un día después, pienso ahora en una de las supuestas perlas del texto, el por qué una de las generalidades puesta en boca de él, en realidad es una generalidad mía (Alberto), en contra de las generalidades de ella, que no tengo una figura definida en la cuál reposar la autoría. La generalidad en cuestión es que la vida para mí se divide entre aquellos peatones que agradecen con un leve gesto al conductor que les ha cedido el camino en un paso de cebra y los peatones que prosiguen su camino como si nada. Sé de sobra que no es más que un asunto baladí, pero creo que en el hecho de agradecer hay algo más. Nadie te obliga a dar las gracias. Es obligación del conductor parar. Pero en el agradecimiento hay implícito algo más: respeto ante quién se fija con atención en su camino, educación como gesto automático de cortesía o una mera señal de aquiescencia ante un comportamiento; es decir, tú te paras y yo te lo agradezco. Amigo, estamos en el mismo barco. La verdad, es que antaño me decían con sorna qué por qué saludaba al conductor que me cedía el paso, y no sabía qué responder. Ahora ya sí lo sé. Esto es muy jodido, duro y complicado. Vivir no se hace fácil, así que un pequeño gesto de cortesía es algo más que educación. Es saber que hay otros que están también en tu mismo barco y que la vida se hace soportable gracias a los pequeños detalles.

 

Ta luego. A2.

July 13

Mueve el culo, Peter...

 

Podría escribir una historia sobre la vida errática y asombrosa de ese auténtico chino cojo que acercaba los instrumentos a los miembros de la banda de Bob Dylan entre canción y canción en su mágico concierto de Mérida; podría ser uno más de los que escribe una crítica mordaz y sangrante sobre el despilfarro y soberbia cometido por los mandamases del G8 en su indignante comida de 18 platos; podría escribir un pequeño texto tristón sobre el hecho de que cada vez la presencia de mi adorado Starbucks estará cada vez más lejos de Badajoz por culpa de la crisis; podría intentar expresar que ayer la piel se me puso de gallina al escuchar como el cante de José Mercé me ha dejado enamorado de su arte flamenco para siempre (aunque para mi decepción, no cantara su intensa versión de "Mammy blue"); podría dármelas de cinéfilo cultureta y darle bastante caña a Spielberg por sus sempiternos extraterrestres en la última de Indiana Jones y como Shymalan es un director que siempre me ofrece algo nuevo, aunque siempre me sabe a poco, porque tengo la sensación de que se quiere demasiado a si mismo como genio; podría escribir algo cínico sobre la locura desatada estos días por el lanzamiento del iPhone de Apple, pero la verdad, es que temo que no sea más que un reflejo de mi obsesión incontrolable por la tecnología; podría ser sincero, pero la mentira es un juego de inteligencia adictivo y apasionante; podría... En fin, no puedo porque me quedan sólo tres semanas para irme de vacaciones. La desgana me posee. Me cuesta darle trascendencia a las cosas. Ya no me quedan calendarios vírgenes en los que tachar los días. Este año si que no me quemo en la playa. Lo siento gente, no me voy a recortar las patillas. Tengo bastantes libros interesantes y películas reservadas para emocionarme en los días de asueto. STOP. Quiero que Peter Weir vuelva a dirigir más películas.

 

Ta luego. A2.

 
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