Alberto M²'s profile¡Mae mia, pá habernos ma...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
December 23 Hablemos de ellas
Tengo claro que posiblemente no sean las mejores, ni tampoco las más guapas y atractivas, ni tan siquiera las actrices más talentosas; a veces, han tenido carreras más que erráticas, con películas pufos, horrorosas y malas de solemnidad; otras, algún atinado director ha sabido sacar partido a su vena dramática y capacidad de enamorar al espectador con su sola presencia en pantalla. Me refiero a Kate Winslet, Catherine Mccormack, Natasha Mcelhone y Claire Forliani. No pienso poner fotos de ellas, las que hay por ahí no las hacen justicia y donde realmente se muestran bellas es en las películas en las que han intervenido, porque si ellas están, demuestran que el primer plano en el cine tiene sentido. De Kate Winslet diré que con sólo verla actuar transmite inteligencia y sabiduría, es un compendio de la genialidad de todas las grandes actrices de la historia del cine en un cuerpo de pecado y deseo. Nunca lo hace mal, por muy espesa que sea la película. Porque Kate es un estrella que brilla a pesar de la mediocridad. Catherine Mccormack es otra cosa, irregular, demasiadas películas endebles y el injusto implacable paso del tiempo en Hollywood no juegan a su favor, pero ella tiene algo que ninguna otra actriz posee. Cuando Catherine mira a la cámara todo se para. Silencio. El corazón palpita acelerado, nada de mohines y sonrisitas falsamente seductoras. Ella sólo mira y al hacerlo, te traspasa y caes rendido ante ese gesto tan sencillo y sumamente arrebatador. Entonces entiendes por qué lloras en Braveheart cuando le cortan el cuello y que por una mujer así, no habría nunca ingleses suficientes que aplacasen tu ira y sed de venganza y libertad. Amigo Mel, ahí estuviste fino. Natasha Mcelhone es la sonrisa, si ella sonríe, todo mejora. No sólo ilumina la pantalla, alegra el suplicio de aquellos que no pueden disfrutar de esos labios que trazan bocanadas de vida. Recordarla es hacer como Truman, descomponer en pedacitos una imagen que realmente haga justicia a su belleza. Porque hagas lo que hagas, ella sí que es única. Y por último, Claire Forliani, que como todas las mujeres, te desconcierta. No entiendes qué narices ha visto para casarse con el sosainas de Dougray Scott. Aún así, eres generoso y perdonas su mal gusto. Ojos de gata, rostro afilado y maneras de diosa que vive de incógnito entre los estúpidos humanos son sus cartas de presentación. Pero aún hay más. Si Claire te mira estás muerto, en ningún lado enseñan a soportar el influjo de esos ojos que desnudan tu alma, parten tu corazón y alimentan el deseo insaciable de ir más allá. Sólo por ella, aguantas bodrios infumables y que la infernal Conoces a Joe Black termine.
Así son ellas y no creo que me equivoque. Sólo tenéis que ver alguna de sus películas, porque seguro que me daréis la razón. Para acabar, Visca el Barça.
Ta luego. A2. Comments (3)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://albertojohnford.spaces.live.com/blog/cns!1ECC4B915EA0264D!3765.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|